viernes, 10 de enero de 2014

Valles Pasiegos



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Jueves 09/01/14

Después de varios días de fuerte viento sur, de cosas que hacer por las fiestas, y de tiempo libre con cuenta gotas, hoy por la mañana no ha hecho viento, ya pasaron las fiestas y tengo la mañana libre...y después de haber hecho los deberes, cojo la moto para salir a dar una vuelta.

La noche anterior miré las previsiones, y pronosticaban tregua de viento y de agua para hoy por la mañana, por lo que ya solo queda planear la ruta.

La idea es hacer una visita a los valles Pasiegos, pasando por la Vega de Pas y las Machorras. Estos valles comprenden varias localidades, entre las que destacan Espinosa de los Monteros y Las Machorras en la Provincia de Burgos, y Vega de Pas, San Roque de Riomiera y San Pedro del Romeral en Cantabria. Hoy no vamos a pasar por todas, pero queda pendiente para otro día.

A las nueve y media salgo de casa rumbo a la gasolinera, puede que no llegara muy lejos...paso por Sarón, y desde aquí rumbo a Selaya. Nada mas pasar Sarón el cielo pintado de gris, gris oscuro, hace que me plantee mi destino,  aunque la temperatura es agradable, lo que me anima a continuar con lo planeado.

La carretera que conduce hasta Selaya desde Sarón  transcurre al borde del rio Pisueña,con buen asfalto y rápida, encajonada hasta llegar a Vega de Villafufre, donde me paro a dedicar esta foto a Manu:






A partir de Vega el cielo parece que abre, y al fondo se puede ver como la Braguía aparace despejada, asi que estupendo, y en la segunda foto lo que dejo atras:







En un momento me planto en Selaya, y aunque aquí son típicos los sobaos y las quesadas, paso de largo y pospongo el café hasta la Vega de Pas. Parada al comienzo del Puerto de La Braguía, y foto a las mozas de la zona:






Uno de los puertos que mas me gusta, en cualquiera de las dos direcciones, buen asfalto, y muy chulo, hay zonas que transcurren entre bosque, otras en los que detrás de cada curva hay un mirador...



Bajamos el puerto tranquilamente enlazando curva tras otra, con el suelo perfectamente seco y fijándonos en las cabañas salpican el valle, las cuales están dispuestas de manera aleatoria, sin ningún patrón, pero compartiendo su arquitectura. Se trata de construcciones de piedra con el tejado de clara y gruesa pizarra, con un interior normalmente diáfano, carentes de cualquier elemento decorativo y muy austeras. Una chimenea para calentarse y cocinar y un camastro normalmente de paja. La superficie habitable no suele de superar los treinta metros cuadrados. Lástima de fotos, pero estoy tan habituado a verlas que no siento la necesidad de fotografiarlas.
Hay mucha literatura acerca del modo de vida de los pasiegos, ya que es muy particular, son practicamente nómadas, que se pasan las estaciones del año entre las distintas cabañas ubicadas a diferentes alturas de los valles, buscando los mejores pastos para su ganado. Tambien la película "La vida que te espera" con Juan Diego, Luis Tosar  y Marta Etura, muestra como es la vida de los pasiegos, muy recomendable película, rodada en estos mismos valles.
Hacia el sol nos dirigimos por el Puerto de Estacas de Trueba, nombre que recibe del río que nace en lo alto:






Llegados a la Vega de Pas, nos damos un corto paseo por el pueblo y tomamos un café, y aunque la temperatura no baja de catorce grados, una suave brisa te recuerda donde estás y en que época del año te encuentras.










Desde aquí cogemos rumbo a las Machorras por el puerto de Estacas de Trueba, pueblo que se encuentra a cinco escasos kilómetros de Espinosa de los Monteros, puerta de los Valles Pasiegos en la provincia de Burgos, cuya visita dejaremos para otro día por no andar boyantes de tiempo, pero que merece la pena visitar.

La carretera que nos lleva hasta las machorras esta deshecha, baches, parches, y muy rota por la acción de los inviernos de la zona, ya que las heladas y la nieve en invierno es una constante, transcurriendo por la cortada ladera dejando ver la caída solo protegida por una tapia baja de piedra de no mas de medio metro de altura. Eso si, la carretera es perfecta para motos de largo y blando recorrido de suspensiones, que unido a un asiento con un buen mullido, la disfrutas el triple.






A ésta altura tenemos la abandonada estación de tren Santander - Mediterráneo del Túnel de la Engaña, un proyecto que pretendía unir Santander con el Puerto de Sagunto. Esta estación es la boca norte de un tunel que une Vega de Pas con la localidad Burgalesa de Pedrosa de Valdeporres y de seis kilometros novecientos metros de longitud, construido con mano de obra republicana después de la Guerra Civil. Actualmente se encuentra en un estado total de abandono, tanto esta estación, como la del sur. Otro día visitaremos la otra boca del tunel:

















Esta última foto, es ya practicamente lo alto del puerto. Una vez coronado entramos en la provincia de Burgos, cambiando el paisaje, el asfalto, pero no la temperatura, que desde que salimos de Vega de Pas, ha bajado varios grados quedando en unos once escasos.

Hasta las Machorras es una carretera igual de estrecha que ésta, pero con mejor firme. Tan a gusto estaba rodando que hasta casi subir el Portillo de la Sía no paré a hacer ni una foto mas. La Sía nos devolverá de nuevo a Cantabria por una carretera similar a Estacas, pero mucho mas lenta, con constantes curvas cerradas de primera. No se la de veces que he usado el cambio el día de hoy.

A medio puerto tiré ésta foto, en la cual no se aprecia muy bien, pero la parte burgalesa es mas abierta que la cántabra:





Y siguiendo llegamos a lo alto, desde dónde ya podemos divisar el Valle de Soba y el Collado del Asón. Aquí un refugio con su chimenea, y placa dedicada a Gerardo Diego, gran amante de la montaña cántabra:




El valle de Soba:






Y bajando ya nos vamos al Collado del Asón:








El salto del Río Asón:






Y de aquí directos a Arredondo, la capital del mundo como se la conoce.

Enganchamos el Puerto de Alisas, y para casa, que la hora de retorno se va acercando



De nuevo el cielo amenazando lluvia, pero una vez mas llego seco a casa. El día que me toque mojarme va ser tremendo...

Espero que os guste ésta entrada. He disfrutando mucho recorriéndola y escribiendo. Hubiera hecho muchas mas fotos, pero no podía estar parando cada doscientos metros, y la calidad del móvil no da para más

Saludos

Gonzalo

Sonaba Pearl Jam, Rearviewmirror G.H.

















domingo, 5 de enero de 2014

Mis motos

Hoy vamos a hacer un repaso de las motos que han pasado por mis manos, y como he llegado hasta la hoy en dia F650GS. En realidad, el viaje va a ser corto, pero no está mal recordar...

 Desde que tengo uso de razón, siempre ha habido moto(s) en casa, pero ninguna mía..

 La primera que recuerdo, y que pasó por mis manos fué una Ducati Senda 50 de mi hermano el mayor, la cuál cuando pude catar ya había estado en mil batallas. Con ésta  aprendí a meter marchas, aunque realmente a esas alturas el embrague ya no era necesario.




Claro, todos los paseos eran por casa, o por el pueblo, ya que yo no tenía carnet, por lo que todo era por callejos o por los prados...

Posteriormente llegó a casa la moto de mi hermana, una Derbi Variant nueva de paquete:


En realidad, era de color marrón. Mi hermana usó esta moto el día que se la trajeron y cuatro más. Desde entonces a la moto se le han hecho unos cuatro mil kilómetros, de los cuales ella habrá hecho quinientos.
Al igual que con la anterior, aún no tenía carnet de conducir, por lo que su uso se reducía a paseos por el pueblo sin pisar la general.

Años mas tarde llegó a mis manos la primera moto de verdad. Se trata de una Sanglas 400 de arranque a pedal de mi hermano el mayor, la que solo cataba cuando mi hermano se iba en coche, y  la batería estaba cargada. Esto lo digo por que el alternador estaba roto, por lo que la batería no cargaba, y el paseo duraba lo que duraba la batería. Para ello había que poner la batería a cargar la noche anterior, y a rodar al día siguiente. Mas de una vez he tenido que traer la moto empujando hasta casa, pero merecía la pena.
Después la moto cayó en el olvido durante unos veinte años, hasta que mi hermano decidió restaurarla.
Este es el estado en que se encontraba la moto después de salir de la cueva:



En realidad la moto estaba en un muy buen estado, lo que no funcionaba era el alternador, y no se que problema en la horquilla delantera, del cual mi hermano no me ha vuelto a decir nada.

Foto del proceso:


La moto está hecha de nuevo prácticamente entera, y ha quedado de maravilla:


Eso si, todavía no la he catado.

Después, un parón de un montón de años...muchos años, sin moto, y sin catar...

Hasta que un buen día me entró de nuevo el gusanillo por un lado, y la necesidad por otro. En casa solo había un coche, y para ir al trabajo nos arreglábamos, pero no siempre.

Yo tenía ganas de moto, pero no quería una moto muy potente, porque no la necesitaba y porqué no me gusta correr. Asi que en el catálogo de Honda encontré algo que se adaptaba a mis necesidades, una CBF 250. Buen precio, bajo consumo, barata de mantener, etc.


Estrenada en mayo de 2007, al principio la usaba para ir a trabajar y para darme paseos de corto alcance, pero poco a poco estos paseos se fueron haciendo cada vez mas largos, hasta el punto de hacerme rutas de 300 km. La moto iba estupenda, pero con el tiempo y el transcurrir de los kilómetros, se me iba quedando algo corta, iba justa con 20 caballos, no quitaba ni gota de aire, frenaba lo justo...

La tuve durante tres años y 30.000 km, hasta que decidí cambiarla.

La sustituta la tenia clara, debía ser una trail. Me gustaba mucho la Transalp, y era lo que estaba mirando principalmente,  hasta que un buen día, a lo tonto, paré en un concesionario de Santander y allí tenían de ocasión un Africa Twin. Joder que motaza, puesta al lado de la CBF cualquier comparación era ridícula...
Cuando la compré tenía 20 años y habia que hacerla varias cosas, pero no me importó, la moto me encantaba, asi que dejé la CBF y me traje para casa la Africa Twin. Tal cual la saque de la tienda:



Si empiezo  a enumerar las piezas que la cambié, me puedo eternizar....

La moto quedó de maravilla, y la disfruté durante unos diez mil km. Andaba muy bien y mucho, frenaba estupendamente, protegía del viento,hasta que un problema de comprensión  acabó con ella. Eso es lo que quiero pensar, ya que se le cambiaron los segmentos, bruñido de cilindros, sellos de las válvulas y esmerilado...etc, y la moto seguía yendo mal; y si el problema hubiera sido otro...no lo quiero ni pensar...

Decidí que ya no me gastaba mas dinero en la moto, y tome la muy difícil decisión de deshacerme de ella, por lo que la despiecé y vendí por completo.

Quiero agradecer al Africa Twin Club España la ayuda que han prestado siempre, cualquier duda se resolvía alli, y consejos, amigos  y demas... http://atce.mforos.com/ Es mas, a pesar de haber cambiado de montura, sigo siendo miembro activo, ya que me siento  allí a gusto


Y dos años que estuve sin moto, hasta que me crucé con mi actual. Un par de veces a la semana paso por delante del concesionario de Yamaha de Santander, y un buen día de verano allí la ví.

La moto es de agosto de 2002, y tenia 25.000 km cuando la cogí. Y lo que paso de ahí en adelante ya lo sabéis...

A la moto no hace falta hecerle nada mas que mantenimiento, desde el momento que la cogí me hice con ella, es muy fácil de conducir, consume nada, anda lo suficiente para mi...y es una trail. Por ahora encantado con ella, y que dure...





saludos 

Gonzalo 

Escrito mientras sonaba Nevermind y Bleach de Nirvana







sábado, 28 de diciembre de 2013

Instalacion de termometro de temperatura ambiente

Hace un par de semanas que me llegó el termómetro que había pedido en www.dealextreme.com
Después de hacer varias pruebas contrastando con la nevera, el congelador, en la calle y el termómetro del salón,  me dispongo a instalarlo en la moto.
Me parece un instrumento bastante útil, sobre todo en invierno, para hacerte una idea de la temperatura del asfalto.
Se trata de un termómetro bastante sencillo, mide en grados centígrados y Farenheit, y aunque no está iluminado, por tamaño y coste, me pareció una buena elección. Indicar que en las características afirmaba que es estanco, cosa que me cuesta mucho creer, ya veremos...el cable que trae es de aproximadamente un metro, y está alimentado por dos pilas de botón




La idea es colocarlo en el hueco entre los relojes y la pantalla.



Pues nada, vamos allá. Lo primero que hacemos es desmontar la pantalla, y el cable lo pasaremos por detrás de los relojes.

Debajo de la pantalla, lleva instalada una esponja, la cuál ya venía cuando la compré, e imagino que sea un apaño del anterior dueño, para ganar un poco de altura en la cúpula. El cable va a pasar por debajo de ésta esponja. Para poder meter el cable, hacemos camino con un destornillador:


En la siguiente foto, vemos asomar la cabeza del destornillador acompañada del sensor del termómetro:



Luego el cable irá entre los plásticos del foco y los relojes.

Después de darle un montón de vueltas de ver donde situaba el sensor, me decanté por hacerlo en la boca de la toma del aire. Si la moto tiene ahí un sensor de temperatura, supongo que será un lugar fiable.

Una vez metido el cable, solo queda amarrarlo a la araña, con el sensor justo en la boca de toma de aire.

Para amarrarlo, he usado una brida, no la tenía negra, y tampoco ganas de pintarla, además como no se ve...


Eso sí, para meterla está un poco justo, ya que no entra la mano, por lo que la brida la doblé, y de ésta manera abrazó la araña mucho mas fácil:



Así doblada, entró de maravilla:


...y ya solo queda traer el sensor a su sitio, apretar la brida, y cortar el sobrante:


Ahora a poner el reloj en su sitio. Para acomodarlo mejor, he usado una esponja, y la he pegado con la pistola de silicona. Lo primero porque no sabía con que hacerlo, y luego porque al quitar la silicona no deja residuo. Una vez instalado, me acordé que tenía por casa velcro autoadhesivo, pero ya no iba a quitarlo, en todo caso, cuando que haya que cambiar las pilas....






...y listo, ya solo queda montar, la pantalla:


Ahora ya solo queda probarlo.

El coste de la operación ha sido bastante bajo, el termómetro que ha costado 2,90€  , y la esponja, brida y pistola de cola, unos cuantos paseos hasta el garaje de mi padre.

Pues eso es todo.  

Saludos

Gonzalo








jueves, 26 de diciembre de 2013

Noja e Isla



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Hoy es el dia en que los niños de San Ildefonso reparten suerte por doquier, pero yo he aprovechado para salir a dar una vuelta.
La mañana estaba clara, y aunque hacía frio, parece que la lluvia iba a dar una tregua, pero con cuidado que a la carretera no la ha dado el sol hace unos dias.

Saco la moto del garaje y mientras me pongo guantes, braga, casco, gafas de sol... la protagonista va haciendo ejercicios de calentamiento:



Una vez mas, y para no romper la tradición, salimos sin rumbo fijo. Me dirijo hacia Somo, pueblo que está a doce kilómetros de casa, y a medida que me voy acercando, pienso en ir a ver la mar, que estos dias está bastante grande. La idea es ir hasta Santoña, y desde allí, dehacer el camino andado visitando las playas. Pues nada, vamos para allá.

Pero hay que seguir las tradiciones en todos los sentidos, por lo que el tiempo disponible, tampoco era excesivo, teniendo que estar en casa a la hora de comer, que hoy teniamos invitados, así que al llegar a Castillo, en lugar de tirar para Santoña, cojo la rotonda hacia la izquierda y me planto en Noja.

La primera visita es a la playa de Tregandín, plagada de rocas, la cual se extiende hasta la playa de Berria de Santoña, separadas por un pequeño monte::








Media vuelta, y ahora hacia la playa de Joyel, atravesando todo el pueblo para llegar, plagado de bloques de pisos y de urbanizaciones:





Salimos del pueblo, y tiramos por Soano, y lo último que esperaba encontrarme eran unos camellos...increible, la cosa es que allí había gente para darse un paseo en ellos, en una silla doble:




Para llegar a Isla, hay que rodear el Parque Natural de las marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Hay una ruta que lo atraviesa que se debe hacer a pié, pero tampoco era plan, por lo que tiro para alante, pero desviándome antes de llegas a Isla para ver el molino de marea:



Lo de la esquina inferior izquierda es mi dedo índice con guante...en fin...

El molino se encuentra en la divisoria de las marismas, por lo que al subir  y bajar la marea el agua mueve las ruedas. Este tenía ocho, al menos esos eran los huecos que conté, pero solo tenia una :














Grano trigo, o lo que sea que molieran, no creo que sigan con ello. Ahora se ha convertido en museo. Lo que si que había era unos cuantos chavales con redeños apostados en cada uno de los pasos, esperando a ver lo que caía.

Estas son las vistas que hay por el muro que separa las marismas, en esta primera con Noja al fondo  a la izquierda, y en la segunda Isla:








Deshacemos lo andado, y para Isla, parando antes en una pequeña playa que se encuentra en la desembocadura. Casi se trata de una playa privada, al pié de una casa y detrás de un hotel:








...y de aquí para el pueblo, a dar un paseo y a ver la mar, que es a lo que habiamos venido. Isla también es un pueblo de veraneo, aunque no sea de los que mas me gustan:















Hay un montón de hoteles, y casi todos ellos tienen su vivero de marisco, pero de difícil acceso para la visita...que menos que llevarse un recuerdo:




...y foto de pose :





Cruzamos el pueblo y nos acercamos hasta la playa de la arena, que está encajada entre dos montes:




Visita rápida, café en Ajo, pueblo vecino que se ve en la foto a la izquierda, y para Loredo, a ver como estaba la mar.

En ésta primera foto, a la izquierda la isla de Santa Marina, con Santander al fondo, y en la segunda la playa de Loredo, con Somo a continuacion y los picos de Europa al fondo, aunque en ésta toma no salen. Mar y montaña de un solo vistazo, pena de cámara de fotos...pero bueno, la visita a Somo es practicamente semanal, por lo que ya pondré alguna foto decente.






La verdad es que la mar no estaba muy gorda, pero cuando entra realmente fuerte, se forma una barra todo lo largo de la playa, y en la Isla se pueden llegar a surfear cuatro metros gordos y huecos.

Esta foto es de hoy por la mañana, en otra de las visitas rutinarias a la zona, ésta vez en coche:




...y ya de despedida, una par de poses de la protagonista una de las entradas de la playa de Loredo:







...y para casa a comer...

Esto que lo que han dado de si un par de horas que tenía libres.

Espero que os guste.

saludos

Gonzalo

P.D: entrada amenizada por Queens of the stone age_Songs for the deaf